Alex Saab: de vendedor de llaveros a la cima y su caída en ‘desgracia’

AFP
Detenido este sábado en Venezuela y entregado a Estados Unidos, el empresario colombiano de raíces libanesas Alex Saab terminó de caer de la cima del poder venezolano por segunda vez, que alcanzó como intermediario y hombre de confianza de Nicolás Maduro.
Otrora rescatado y protegido por Venezuela ante la persecución de Washington que lo acusa de crímenes de corrupción y lavado de dinero, ahora el propio chavismo, encabezado por la presidente interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, tras la captura de Maduro, lo envía a suelo estadounidense.
Bajo señalamientos de ser testaferro de Maduro a escala internacional, Saab fue detenido en Cabo Verde en 2020 y extraditado un año después a Estados Unidos, donde afrontó un juicio por malversar fondos de un programa alimenticio venezolano que lideró como contratista preferencial del chavismo
Quedó en libertad en diciembre de 2023 como parte de un acuerdo con Venezuela a cambio de prisioneros estadounidenses. Rápidamente, retomó una posición de poder como ministro de Industria y director de un centro de inversiones creado para atraer capital extranjero en un país sancionado.
Cayó nuevamente
Ahora, caído en desgracia nuevamente, afronta hasta 20 años de prisión si la justicia estadounidense lo encuentra culpable de transferir junto a su socio Álvaro Pulido, también solicitado, 350 millones de dólares de Venezuela a cuentas en el extranjero controladas por ellos.
«Contratista consentido»
Hijo de un empresario libanés asentado en Barranquilla, Saab comenzó como vendedor de llaveros promocionales antes de incursionar en el sector textil, con 100 almacenes que exportaban a más de 10 países, según biografías oficiales.
«Guiado por su espíritu de empresario cosmopolita, busca trasladar su capacidad emprendedora más allá de las fronteras» y se traslada a Venezuela «interesado en el ramo de la construcción», cuenta una serie en su canal en YouTube titulada «Alex Saab, agente antibloqueo».
Firmó su primer contrato en Venezuela en 2011 en el palacio presidencial de Miraflores. Entonces, Maduro era canciller y el presidente, Hugo Chávez. Un Saab joven con una pequeña cola de caballo subió a la tarima y suscribió una «alianza estratégica» para «la constitución e instalación de kits para la construcción de viviendas prefabricadas».
En el acto estaba presente el entonces mandatario colombiano Juan Manuel Santos.
«Ofrecí un sistema italiano de construcción», dijo Saab en una entrevista con el diario El Tiempo en 2017. «Luego de un año de trabajo y tocar puertas, logramos entrar y abrimos una fábrica».
«Debo ser enfático en esto», añadió. «No conozco al presidente Maduro, más allá de un par de actos protocolarios».
Pero fue precisamente con la llegada de Maduro a la presidencia que Saab se convierte «casi inmediatamente» en «el contratista consentido» y después en su «ministro plenipotenciario en la sombra», dijo a la AFP Roberto Deniz, periodista del portal de periodismo de investigación Armando.info, que ha escrito exhaustivamente sobre el tema.
Según el periodista, de las viviendas sociales, Saab ganó un contrato para la construcción de gimnasios por 100 millones de dólares, pagados por adelantado, y de ahí uno en petróleo con una «empresa fantasmal» sin experiencia, que se terminó cayendo por el reclamo de otras compañías en el ramo.